Constanza Piña, también conocida como Corazón de Robota, aborda el arte electrónico como herramienta especulativa para proyectar el pasado. Tallerista, activista y artista del hágalo-usted-mismo, utiliza el ruido como medio expresivo de creación colectiva. Con su proyecto Khipu explora sistemas analógicos de información y procesamiento prehispánicos mediante la hibridación textil-electrónica. En 2017 fundó la serie de encuentros (o hackelarres, como los llama ella) “Cyborgrrrls”.

 

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Circuito amplificador de campos electromagnéticos de la obra Khipu, computador prehispánico electrotextil. Foto: Orne Gil.
Circuito amplificador de campos electromagnéticos de la obra Khipu, computador prehispánico electrotextil. Foto: Orne Gil.

¿Qué entendés por investigación artística? 

Para mí, la investigación artística es un método de acercamiento a temas que trascienden lo puramente estético para hibridarse con la ciencia, el territorio, lo espiritual y la memoria como una forma de validación de saberes que ocurren fuera de la academia, permitiendo que el conocimiento hegemónico conviva con el mito o la superstición. Por ejemplo, a mí me gusta hacer experimentos electrónicos y compartirlos, viajar y contar anécdotas e historias. La investigación me sirve para crear relatos alternativos construyendo narrativas que escapen de la "Historia" con mayúscula y materializar cruces que integran mis prácticas cotidianas, como la escritura de bitácoras de viaje, mis sueños, mis experimentos en pseudociencia. Lo que busco, finalmente, es entender la ciencia con la imaginación. 

¿Cómo moldea la investigación a tu práctica? 

La investigación para mí no es un paso previo, sino que la investigación en sí es mi práctica. No quiero dar puntada sin hilo, ya que pienso de forma rizomática y la investigación moldea conectando elementos aparentemente dispersos y diversos para que todo esté lleno de sentido y significado, trazando una línea que cree un cuerpo de obra sedimentario y sostenido a través del tiempo en lugar de piezas sueltas. Para esto me ayuda mucho hablar con una voz que no solo pertenece a mi presente, sino que es más grande y trascendente. Hago un ejercicio imaginario de "recordar el futuro" para ahondar en los misterios de nuestra existencia. Los aprendizajes los vivo como un ser sensible en el mundo, aterrizando la ciencia en un contexto particular, emocional y reflexivo que, además, ha modelado mi estilo de vida nómada. A lo largo del tiempo, he sido parte de redes que me conectan con comunidades. Así, el conocimiento técnico, para mí, es también un puente social y afectivo. 

 

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Corazón de Robota (Live set). Lab Nuevo León (México) 2025.
Corazón de Robota (Live set). Lab Nuevo León (México) 2025.

 

¿Qué (tipos de) conocimientos produce tu práctica artística? 

Mi práctica funciona como un dispositivo que genera conocimientos que van desde lo técnico y lo ético hasta lo espiritual y lo político. En mis talleres se propicia una imaginación resolutiva y una inteligencia práctica para hackear, reciclar, reparar y crear soberanía tecnológica desde la precariedad, mientras concientizo sobre las materialidades electrónicas. Un circuito no es solo un objeto técnico, sino un ensamblaje de minerales extraídos de la Cordillera de los Andes en el que se visibiliza la cicatriz minera detrás de cada componente, entendiendo el noise como el lamento mineral de un continente explotado. Bajo la idea de la anarquía electrónica es que se valida el error y el caos frente a la pureza sonora y electrónica. A esto se suma una reivindicación histórica de las tecnologías ancestrales y el trabajo técnico manual femenino, hablando de la computación antes de la computadora para visibilizar que los lenguajes binarios y lógicos nacieron en tecnologías ecológicas como los telares, vinculando profundamente la computación al tejido y a las manos de las mujeres.
 

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Khipu computador prehispánico electrotextil. Exhibición colectiva ARTEÓNICA, arte ciencia y tecnología en América Latina hoy, Molaa. Foto: Orne Gil.
Khipu computador prehispánico electrotextil. Exhibición colectiva ARTEÓNICA, arte ciencia y tecnología en América Latina hoy, Molaa. Foto: Orne Gil.

 

¿Qué métodos de investigación aplicás a tu práctica y viceversa? 

En mi trabajo, el método artístico y el de investigación son procesos experimentales que se manifiestan en el taller, como espacio de validación de conocimiento colectivo y construcción de saber horizontal, materializando circuitos sonoros que son testimonios de la resistencia tecnológica en Latinoamérica. 

Otro método es la performance sonora. Esta práctica en vivo me permite conectar con la geopolítica de la tierra a través de la electrónica, el trance sonoro, el ruido y la vibración. En estas perfomances, concibo la electricidad como un puente que conecta el mundo físico con las fuerzas paranormales. Encarno la noción abstracta de brujería electrónica, posicionándome como un medio o una interfaz; canalizando energías intangibles de múltiples campos espectrales, conduciéndonos a un estado de trance sónico. 

También uso la publicación en blogs y la creación de fanzines y libros autopublicados como un archivo abierto que permite que el saber sea replicable y perdurable, ya que la práctica de la electrónica DIY y los electrotextiles son métodos manuales para romper la figura del experto y devolver la tecnología a lo cotidiano. Finalmente, produzco instalaciones donde se mezclan la electrónica, el electromagnetismo, lo textil, el sonido y la performance, generando experiencias inmersivas donde el espectador no solo observa, sino que habita la investigación. No produzco objetos estéticos aislados, sino instancias de intercambio y conocimiento compartido donde mi arte siempre es colectivo, aunque lo haga individualmente. 

La sección “4 Preguntas” está curada por Mariela Yeregui y Joaquin Macedo.
 


BIOGRAFÍA

Constanza Piña Pardo (Curicó, 1984) es artista e investigadora, especializada en experimentación electrónica y sonora. Basa su trabajo en la experimentación electrónica, las tecnologías open hardware, la filosofía DIY y prácticas sociales tecnofeministas. Su obra explora el ruido como un fenómeno que abarca dimensiones sonoras, sociales, culturales, políticas y espirituales. Su práctica fusiona tecnologías contemporáneas con técnicas ancestrales a través de narrativas especulativas. 

Desde 2013, investiga sistemas informáticos ancestrales prehispánicos materializados en la pieza Khipu // Pre-Hispanic Electrotextile Computer, premiada en el Ars Electronica Prix 2020. Esta investigación fusiona la especulación y la ciencia ficción andina para reivindicar el conocimiento ancestral subestimado por las fuentes científicas hegemónicas.

Activa en la escena underground de la música experimental desde 2010, utilizando únicamente sintetizadores DIY construidos por ella misma para explorar el campo de frecuencias audibles e inaudibles, señales cósmicas, percepciones psico-físicas del sonido y las dimensiones rítmicas del ruido.

Fundadora del encuentro tecnofeminista Cyborgrrrls (Ciudad de México, 2017-2024), Constanza contribuye a la creación de espacios no institucionales basados en el cuidado mutuo, el placer colectivo y la subversión tecnológica. Actualmente, trabaja como artista independiente e imparte clases en su proyecto/escuela Non Binary Electronic Berlin.

+info: https://www.youtube.com/watch?v=-MadG3x0Jkc