Ignacio Nieto, Francisca García (editores), (2020) La expansión de la academia. Prácticas, procesos y problemas en la investigación artística. Santiago de Chile: Ediciones Universidad Finis Terrae. http://artes.uft.cl/escuela-artes-visuales/publicaciones

 

 

Quienes reflexionamos sobre los procesos artísticos para comprender su metodología de investigación encontraremos en Expansión de la academia un compilado de ensayos que adhiere, desde la experiencia universitaria chilena, a la constelación de construcciones globales que buscan legitimar a la práctica artística como fuente de conocimiento.

Los editores, Ignacio Nieto y Francisca García, fundamentan, en la “Introducción” del libro, su posicionamiento en referencia al reconocimiento del arte como fuente epistemológica. A continuación de este apartado, presentan ocho ensayos sobre investigaciones desarrolladas durante 2018 y 2019 por los estudiantes del programa Magíster en Prácticas Artísticas Contemporáneas de la Universidad Finis Terrae de Chile. Relacionan las experiencias chilenas con las latinoamericanas y europeas, destacando en esa propuesta que el desarrollo y validación académica de la investigación artística es un fenómeno global, definición que fundamentan desde un prolífico y actualizado corpus bibliográfico.

Nieto y García consideran que actualmente el sistema académico se encuentra en una crisis de conocimiento disciplinar que impulsa a buscar formas cooperativas e interdisciplinarias de superación y que esta problemática está relacionada con “algunas discusiones vigentes en torno a la práctica artística en el espacio académico, respecto de su rol y naturaleza, su legitimación en la producción del conocimiento, su financiamiento y proyección futura en diálogo con la educación” (p. 8). Buscan legitimar el conocimiento artístico en un sistema académico en el que domina un enfoque científico tecnológico y una postura disciplinar y separatista. Entienden que la epistemología artística promueve una lógica relacional que hace posible una “transferencia sensible”. Uno de los aciertos de tal concepción radica en que todos los ensayos incluidos en este volumen valoran la experiencia y el hacer, el proceso de pensar y sentir como metodología para construir conocimiento. A este reposicionamiento del campo de estudio en el ámbito académico le sucedería su valorización para la asignación de presupuestos otorgados a la investigación.

En cuanto a la línea de estudio abordada, adhieren a la adaptación del paradigma “arts based research” o “practice-based research” de la tradición anglosajona y de países nórdicos, que María José Contreras propone llamar, en el contexto latinoamericano, “práctica como investigación” 1. De la misma actriz, performer y académica, Nieto y García rescatan la descripción de las transformaciones que la educación de las artes visuales en Chile experimenta desde los años ´90 en pos de integrar la teoría y la praxis como “fuerzas recíprocas y complementarias” (p .10). De esta forma, la subordinación de la investigación artística a tareas complementarias de la producción está siendo superada por proyectos que en el siglo XXI jerarquizan integrar teoría y praxis.

Los editores hacen una lectura crítica de la situación actual en Chile tanto en su ámbito académico como en el del circuito de investigación. Si bien destacan que son varias las instituciones que han generado carreras fundadas en la “práctica por investigación”, aún no existe un correlato en el marco legal para las investigaciones en el país y las lógicas cientificistas que imperan en el contexto académico, lo que dificulta la legitimación de la carrera artística como fuente de conocimiento. Pese a todo, los autores enfatizan que el campo de la investigación artística en Chile se expande a través de carreras de posgrado, de centros de investigación y de publicaciones que capitalizan las producciones teóricas. Entre las iniciativas se encuentra la que cobija a los editores de este libro y a los ensayos expuestos en él: el Magíster en Prácticas Artísticas Contemporáneas de la Universidad Finis Terrae coordinado por la profesora Marcela Illanes, que desde el año 2018 genera una plataforma de investigación colectiva reuniendo a docentes de la universidad que ejercen en las distintas Escuelas (Artes Visuales, Teatro, Arquitectura, Diseño, Publicidad y Literatura). Cabe destacar que el programa de esta carrera fue desarrollado por un equipo interdisciplinario de docentes e integró a su plan de estudio las disciplinas desde tres ejes: taller autoral, línea teórico-metodológica y línea instrumental. Esta organización se refleja en el carácter transdisciplinar de los proyectos que implementan diversas metodologías prácticas y tecnologías para abordar una diversidad de problemáticas humanas.

Los ensayos que integran el volumen documentan metodologías específicas de los modos de producción artística vertebradas por la conciencia de pertenencia territorial, histórica y social.

Aliocha de la Sottal presenta el proyecto teatral Mistral, Gabriela (1945) del que resulta la pieza dirigida por ella y estrenada en Santiago en 2019. Con el ideal de que el teatro puede mutar a quienes lo realizan y transformar así a quienes lo ven, propone la deconstrucción del relato sobre la “poetisa” para alejarse de los estereotipos patriarcales y heteronormados de la historia chilena. La directora teatral comparte en detalle los momentos del proceso de producción y las estrategias creativas empleadas, tales como la construcción del dispositivo lumínico para la ruptura de la linealidad histórica, el uso de fotogramas o tableau vivant para generar relatos paralelos y la improvisación como medio de liberación creativa actoral.

Paulina Flores Peñaloza comparte el proyecto Video-testimonio. Arteterapia en salud mental que traslada al espacio académico video-testimonios de personas atendidas en el sistema público de salud mental para ampliar con este gesto las definiciones de las prácticas artísticas relacionales propias del arte contemporáneo. La autora hace una sintética cronología de los encuentros entre arte y psicoterapia hasta clarificar algunos puntos de contacto: que los significados están en la vivencia y no en el objeto y que el artista/ terapeuta es un facilitador que se diluye en la autoría participativa. La metodología del proyecto replica la de la estructura de taller terapéutico y la elección del formato video-registro se justifica desde la neuropsicología con la noción de “autoscopia” que significa la alteración perceptiva de sí mismo como un doble.

Teresa Montero en su proyecto Retratos votivos agencia de artista mediadora entre la persona fallecida y quien necesita recordarla desde la presencia otorgada por la objetualidad del retrato fotográfico. Replica los ex-votos presentes en Latinoamérica, y en cierto modo, las animitas en Chile, para generar continuidad relacional. En diálogo con los familiares, reconstruye “las imágenes del espíritu” que graba en metal con tintas azules que invocan al aire. En una reflexión profunda sobre la imagen como umbral por el que el ausente se filtra en el presente, instala lo sacro en lo cotidiano.

Magdalena Vial Olivares presenta el proyecto que realiza desde el 2010, Diálogos materiales (en tiempos inma-teriales),en el que articula dos disciplinas: arte y educación inclusiva. La artista desarrolla simultáneamente su investigación y producción pictórica sobre el sentido y uso de la materia en el arte contemporáneo (internacional y chileno). Crea un Kit de obras abstractas para imaginar, dedicado especialmente a personas no videntes. Tanto su obra como el kit exploran el tallado en madera industrial, el frottage y el gofrado manual. El proyecto artístico social contrarresta al universo masivo de imágenes “sin cuerpo ni sustento físico”, impuesto en la dimensión mediática actual.

En Relatos del jabón Popeye: grabado, serialidad y memoria, la artista visual Pilar Hernández articula metodologías de investigación etnográfica y artística. Un jabón de uso popular es el objeto por medio del cual la artista revisa el arte objetual con un enfoque social para habitarlo desde la historia local. La metáfora funcional pensada desde su carácter efímero se materializa en una producción que combina el formato escultórico y el grabado.

El proyecto Mnemo-tecnia cartográfica. Topografía del espacio urbano invertido, de Santiago de Francesco di Girolamo Quesney, plantea representaciones gráficas y conceptuales del mapa de Santiago de Chile. Con una serie de imágenes, el diseñador registra una suerte de geometrías topográficas y dinámicas desencadenadas a partir del momento fundacional de esta ciudad. Expone en detalle el complejo y profundo desarrollo procesual que comprende tanto las etapas de desarrollo en la historia de la ciudad como también los momentos planificados para su deconstrucción y representación gráfica.

A través su proyecto Monumento editado: Chile-Perú-Bolivia-Argentina (2014-2019), el artista visual Andrés Durán Dávila propone intervenir digitalmente monumentos conmemorativos, para lo que utiliza fotografía, video, postproducción digital, scanner 3D, impresión 3D y realidad aumentada (AR). Con un enfoque crítico y descolonizador de las representaciones de presidentes, militares, intelectuales y héroes de la patria e implementando medios digitales cuyos procedimientos desarrolla con claridad, desactiva el imaginario colectivo sobre el patriotismo y los valores cívicos instalados.

Cierra el conjunto de proyectos la presentación que hace el diseñador Marcelo Uribe Lamour de Metáforas monomodales visuales: ejercicios para la enseñanza. Producto de su proyecto de investigación, el ensayo se compone de una serie de ejercicios gráficos pensado para en el ámbito pedagógico en Educación Superior. En torno a la implementación de la metáfora, genera un dispositivo cultural que transparenta la base teórica existente detrás de cualquier ejercicio práctico artístico y su potencial discursivo.

En síntesis, el libro de Ignacio Nieto y Francisca García aporta un panorama de la práctica artística como investigación situada en territorio. Se destaca en los proyectos expuestos el compromiso por desarticular estereotipos de producción y culturales. Desde la revisión de los modelos patriarcales y heteronormados de la historia chilena hasta la deconstrucción de símbolos y espacios históricos, se revisan los modos de hacer para habitarlos con conciencia social y trabajo colaborativo.

La lectura de este texto es una buena oportunidad para cuestionar los límites entre los espacios del arte y la vida, para repensar las funciones del artista como mediador, productor y generador de conocimiento y para meditar sobre el ámbito universitario como incubadora de las transformaciones sociales.

 

Biografía

Claudia Valente es artista, docente e investigadora. Magister en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas (Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina) y Licenciada en artes visuales (Universidad Nacional del Arte, Argentina). En la actualidad desarrolla proyectos de autoría colaborativa en formatos electro digitales.

Ha sido premiada en Bienal Kosice (menciones 2014, 2016) y ArCiTec (mención 2015, 1er premio 2018) y en el Festival de videoarte Proyector (España 2018). Fue seleccionada para el Premio a las Artes Electrónicas UNTREF (2016). Expuso en Bienalsur (Bs As/ Costa Rica, 2019) y en el Simposio de artes contemporáneas Factors (Brasil, 2018).

Realizó intercambios artísticos y docentes en la Universidad de Washington, en la Universidad Federal de Santa María (Brasil) y en la Universidad de Costa Rica.

https://claudiavalente.net/

  • 1CONTRERAS, María José. “La práctica como investigación: nuevas metodologías para la academia latinoamericana”, Poiésis. Revista do Programa de Pós-Graduação em Estudos Contemporâneos das Artes Universidade Federal Fluminense, N°21-22, 2013, p. 74.